Ojo v/s Cámara

ojo vs camara

 

Muchas veces nos preguntamos por qué nuestra cámara no capta las imágenes de la misma forma en que nosotros estamos viendo nuestra toma.  En ese momento empezamos a variar la velocidad, el ISO, el diafragma, incluso los valores por software que nos permiten manejar la imagen dentro de la camara: Picture Style, nitidez, contraste, tonos, saturación y cuanta cosa trae integrada nuestra camarita…

¿Y aún no lograste la imagen tal como la vez?

Lee un poco más y lo entenderás.

Nuestro ojo funciona (en terminos mecánicos – hardware) muy parecido a una cámara.  Tenemos el cristalino que actúa como un lente cóncavo-convexo permitiéndonos enfocar las imágene; una puplila rodeada de musculatura que se cierra y abre en la misma forma que el diafragma del lente; una cámara oscura dentro de nuestro ojo, y al final nuestro sensor de imagen: la retina, con una densidad increíble de células que captan la luz.  Inlcuso en esto nuestro ojo funciona como una cámara, o más bien dicho una cámara funciona como nuestro ojo.

La retina tiene células nerviosas llamadas fotoreceptores (celulas nerviosas), que varian en 2 tipos: Conos, permiten detectar color y nitidez visual, funcionan con buena luz y se asemejan a un sensor con ISO 50-400 y luego están los Bastones: que nos permiten detectar movimiento y forma pero carecen de nitidez y color.  Similar a un ISO 800-1600 (harto grano y una nitidez escasa)

ojo y camara

De esta forma nuestro ojo recibe la luz, y las células nerviosas transforman esto en una señal electroquímica que viaja hacia la corteza visual ubicada en la parte posterior de la cabeza (la nuca).  Durante este trayecto existen varios procesos complejos que no va al caso detallar, pero básicamente se entremezclan las señales de ambos ojos, subdividiéndose en cuadrantes (Primera diferencia entre el ojo y una cámara).

Aquí es cuando la cosa cambia bastante y la cámara deja de parecerse al ojo.  Haremos una similitud entre este proceso neurológico y el software de la cámara una vez captada la luz.

Cámara: luego de que el sensor (RETINA) ha captado la luz, se interpreta como una señal eléctrica que presenta color, tamaño y forma interepretados en un archivo de bits que se somete a correcciones de luz (histograma), nitidez, contraste, en algunos casos se incluye la corrección por software dependiendo del tipo de lente utilizado. Y finalmente la compresión o no en otro archivo (Raw -> JPEG o Nef->JPEG) para ser almacenado en la memoria.  Todo este proceso ocurre en milésimas de segundo, permitiendo capturar en algunos casos hasta 10 fotos por segundo. (y con la nueva Canon hasta 14 fps).  Aquí nuestra foto está lista y es reproducida por la pantalla en su versión final.  Lo cual muchas veces nos deja impresionados pero en algunos casos nos hace cuestionarnos si realmente estamos utilizando los parámetros correctos a pesar de estar confirmados por el fotómetro de la cámara (que muestra una exposición correcta).

 

Ojo y Cerebro: Cuando la luz es captada por la retina se transforma en una señal electroquímica que viaja por las neuronas hacia la corteza visual en la zona occipital. En el camino sufre varias modificaciones y desviaciones.  Existen una gran cantidad de etapas donde esta señal interactua con otras zonas del cerebro relacionadas con memoria, experiencia, emociones y otras zonas encargadas de interpretar sensaciones como gusto, olfato, tacto, posición del cuerpo, etc.  Luego de interactuar con todas estas regiones vuelve procesada a la zona occipital y termina en la corteza de asociación donde finalmente interpretamos lo que estamos viendo. (segunda y gran diferencia entre el ojo y la cámara)

Esta imagen final difiere bastante de lo que nosotros observaremos en la pantalla de nuestra cámara o computador a pesar de las configuraciones de color, calibraciones Adobe Rgb y toda la tecnologia Full HD que tengamos.

 

Una prueba simple

Observa desde el interior de tu casa cerca de una ventana hacia afuera en un día soleado.  Sin mover la vista (trata de mantenerte fijo en un punto) verás los detalles del exterior a través de la ventana con claridad, pero a su vez también podrás notar los detalles del interior de tu casa cercanos a la ventana (marco, detalles de pintura y objetos cercanos).

Ahora en esa misma posición toma una fotografía.  Puedes equilibrar la luz midiendo con el fotómetro en cualquier punto que quieras.  Utiliza el modo automático o el modo manual: los resultados serán los mismos.  Tu fotografía tendrá una exposición correcta en el exterior, pero el interior aparecerá oscuro y prácticamente no notarás ningún detalle.  Otra opción es exponer bien el interior pero el exterior aparecerá excesivamente brillante y tampoco podrás notar los detalles de los objetos que hay afuera.

Es aquí donde el cerebro, básicamente nuestro software interno comienza a realizar comparaciones entre las distintas cantidades de luz que tenemos en nuestro campo visual, equilibrándolas para generar una visión correcta de todo lo que tenemos a nuestro alrededor.

Esto se relaciona directamente con nuestras experiencias visuales, que hemos desarrollado a través de toda nuestra vida.  Tu cerebro desarrolla nuevas conexiones durante el desarrollo, pero tambien durante toda la vida, las cuales permiten que seas capaz de adaptarte en todo sentido, desde la forma de movernos, analizar problemas, aprender cosas nuevas, incluso en la forma que tenemos de percibir el medio a través de nuestra visión.

Nutre tus conexiones con estímulos nuevos, observa con detalle lo que ves.  Ahora entenderemos que observar exposiciones fotograficas, películas y otras formas de arte no solo te servirá para conquistar chic@s, sino que nos permitirán desarrollar experiencias estéticas y visuales que nos hacen crecer no solo en forma consciente, sino que también a través de nuevas formas de interpretar lo que vemos en forma inconsciente.

 

 

PD: Y recuerda que nuestro ojo y su forma de ver tienen muchas más diferencias que una cámara y su simpleza al captar la luz.  Aunque tengamos la súper cámara de 50 megapixeles, ráfagas de 15 fotos por segundo, full frame, HD y toda la parafernalia… seguimos igual que a principios del siglo XIX, fijando luz en una matriz (ya sea análoga o digital) tal como lo hizo Niépce en el 1816 o Daguerre  en el 1831 dando inicio a la fotografía.

 

Para pensar… Click

6 Replies to “Ojo v/s Cámara”

  1. Una de las primeras preguntas que me hice al comenzar a investigar acerca de la fotografía y las cámaras réflex antes de comprar una fue precisamente «¿cuál es la analogía con el ojo humano?»
    Muchas gracias por compartir esta info con quienes están empezando y, estoy seguro, se preguntaron eso mismo.

    Jonathan Martins.

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